26 de maig de 2000
Tema: Educar la consciència moral a l’empresa
El equilibrio malabarista entre justicia y eficacia al que nos obliga la ética empresarial, no nos permite ni pecar de ingenuos, ni de sucumbir a la moralización: ni cobardes ni temerarios.
Tender al horizonte ético es lo posible; tender a aquel ideal, es lo realista; pero quedarse en la mitad es ser conformista, desmoralizarse y caer derrotado. Por eso, querer, por ejemplo, acabar con toda la corrupción, la economía sumergida de golpe y porrazo, puede ser eso, un gran porrazo. La prudencia y la eficacia, la justicia y la generación de riqueza: ésa es la apuesta, la verdadera empresa humana.
Tema: Educar la consciència moral a l’empresa
El equilibrio malabarista entre justicia y eficacia al que nos obliga la ética empresarial, no nos permite ni pecar de ingenuos, ni de sucumbir a la moralización: ni cobardes ni temerarios.
Tender al horizonte ético es lo posible; tender a aquel ideal, es lo realista; pero quedarse en la mitad es ser conformista, desmoralizarse y caer derrotado. Por eso, querer, por ejemplo, acabar con toda la corrupción, la economía sumergida de golpe y porrazo, puede ser eso, un gran porrazo. La prudencia y la eficacia, la justicia y la generación de riqueza: ésa es la apuesta, la verdadera empresa humana.